lunes, 29 de julio de 2013

ESE NO ES MI PROBLEMA...


ESE NO ES MI PROBLEMA…

En estos tiempos tan dispersos que vivimos, nuestro accionares en los diferentes roles de la vida, se ven afectadas por muchísimos factores externos. Posiblemente, muchos de ellos nos afecten de tal manera que sintamos que nos hacen cambiar nuestra forma de ser y de actuar. Es lamentable cuando estas condiciones permean de tal manera que todo lo que hacemos se ve influenciado por ellas y nosotros de alguna manera buscamos evadirlas no asumiéndolas. Actuamos en el trabajo o en nuestra casa, y por supuesto en nuestro comportamiento ciudadano, como si las cosas que acontecieran no tienen que ver con nosotros. Cuantas veces escuchamos en las organizaciones a trabajadores decir que ellos sólo hacen su tarea, sin medir las consecuencias o efectos que esa tarea como resultado pueda tener. Ya se hace problemático en muchas ocasiones el pensar siquiera solicitarle a la gente que nos da soporte que se quede un poco más en el trabajo y ni pensar en pedirles un apoyo del fin de semana. Nos hemos convertido de alguna manera en “quinces y últimos”, sin importar las consecuencias de nuestro accionar. Lo más lamentable de todo, es que este comportamiento ha traspasado las fronteras naturales de los cargos bajos y se está instalando también en supervisores, gerentes y ejecutivos que piensan que “ellos solos no pueden cambiar las cosas” y por lo tanto, “que pase lo que tenga que pasar”.

Debemos retomar nuestra iniciativa y creatividad, despertar ese sentimiento de colaboración y solidaridad que fue hasta hace poco, sinónimo de venezolanidad. Nos toca rescatar conceptos importantes como Compromiso e Identidad. Nuestro comportamiento afecta e impacta a los otros y debemos estar conscientes de ello, para que nuestro accionar diario se vea influenciado por la responsabilidad que tenemos de hacer las cosas bien y de colaborar en que otros también las hagan para que, al final, los resultados en la empresa, en la familia o en la sociedad sean lo que nosotros esperamos.

Todos somos responsables de todo. De alguna manera debemos entender que nuestras acciones tienen un efecto y en la medida que lo hagamos bien, transmitimos a otros ese sentimiento de poder lograrlo y de entender que es un resultado de todos.

Debemos Comprometernos en todo lo que hagamos, no como en el cuento de la gallina y el cerdo, que nos demuestra el grado de participación de estos actores: por una parte la gallina, quien se involucra de alguna manera aportando su huevo al desayuno, y el cerdo, quien se compromete con esto al dar su ser en forma de tocino.

Para lograr este cambio importante debes:

1.      Conocer e identificar los objetivos de tú trabajo y el de otros, para que puedas sentir identificación con los mismos y formen parte de tus proyectos. Al reconocer un objetivo mayor donde todos estamos involucrados, podemos comprometernos con él y garantizar nuestro mejor esfuerzo.

2.      Entender y comprender la importancia del trabajo en equipo y el efecto sistémico de los procesos. No estoy solo y mi trabajo impacta y afecta a otros.

3.      Da más de ti, sin importar los límites formales de tú trabajo. En cada participación adicional, habrá un aprendizaje nuevo y nuevas oportunidades de crecimiento.

4.      Esmérate en la calidad de tus productos o servicios, sin importar lo que hagas, porque al entregar un trabajo de calidad, facilitas el trabajo de otros o brindas un servicio o producto excelente.

Aplica esta misma receta a tu entorno familiar y ciudadano, así comenzaremos a cambiar, sin importar lo que hagan los demás, pero a su vez, estaremos influenciando con nuestro nuevo comportamiento a los otros a sumarse a un proceso de cambio que nos hará mejores personas, trabajadores y ciudadanos.

Suma y Multiplica, nunca restes ni dividas.

Saludos,

Arnaldo García Pérez

@arnaldogarciap

viernes, 31 de mayo de 2013

LAS “5 C” DEL TRABAJO EN EQUIPO


LAS “5 C” DEL TRABAJO EN EQUIPO

Definitivamente todos estamos de acuerdo en que la mejor forma de trabajar y ser eficientes y productivos es a través de los equipos naturales en las organizaciones. Se ha comprobado que un hombre solo, sin vínculo ni relaciones con otros, no puede producir a su máxima eficiencia. El Enfoque Sistémico que se aplica en las organizaciones obliga a cada quien a reconocer la importancia de esos “clientes” y “proveedores” internos tan importantes en los resultados globales.
Pero para poder optimizar este trabajo en equipo, debemos estar conscientes como integrantes de los mismos, de que existen 5 elementos que afianzan y empoderan este estilo de trabajo y potencian los resultados a obtener. Estos elementos, a su vez, requieren una condición previa que es el manejo de la información por todos los integrantes del equipo. Si yo conozco cuales son los objetivos de mi equipo y para qué estoy inmerso en esta cruzada, es seguro que estaré más dispuesto a cumplir con cada uno de estos elementos. Veamos cada uno de ellos:

1.       Compromiso. Es la gran disposición que deben tener los integrantes de los equipos de trabajo. Una vez en conocimiento de nuestros objetivos y del papel que cada uno de nosotros juega en estos retos, el líder debe buscar garantizar ese sentimiento de obligación de cada uno en la consecución de sus tareas. Debemos, o bien a través de documentos escritos y firmados por cada miembro, o bien en una reunión plenaria, donde cada quien a viva voz manifiesta su compromiso, establecer este acuerdo entre todos.

2.       Confianza. Ya establecidas las metas a alcanzar y distribuidas las tareas entre cada uno de los integrantes del equipo, debemos actuar con la más absoluta confianza en el desempeño de los miembros. Asumimos que hemos establecido las tareas en función a las fortalezas y habilidades individuales, por lo que de esta forma tenemos garantía de resultados por cada actividad programada. Es importante que el líder modele esta confianza y no esté detrás de cada trabajador en un seguimiento molesto y que inhiba el desempeño.

3.       Comunicación. Como en cualquier relación de vida, la comunicación juega un papel importantísimo en el trabajo en equipo. Además de los encuentros formales que se puedan establecer, como reuniones semanales o informes de gestión, es vital que cada integrante se sienta en la amplitud de poder expresar cualquier situación, o a la vez solicitar apoyo o información para alcanzar sus compromisos. Cuando en estos requerimientos entran en juego otros equipos o unidades de la organización, el líder debe buscar negociar con sus homólogos esta apertura de información.

4.       Colaboración. Independientemente de que existan funciones y tareas previamente definidas, los integrantes del equipo deben tener la mayor apertura para apoyar a sus compañeros en asignaciones o tareas que requieran la participación de varios o todos. No deben existir mezquindades entre los integrantes de los equipos y el objetivo de la potenciación del trabajo debe estar instituido en cada uno de los miembros. Hoy por ti y mañana por mí, debe ser la consigna.

5.       Coordinación. Reconociendo el enfoque sistémico de los procesos en las organizaciones, debemos estar conscientes del aporte que podemos generar en nuestros compañeros de equipo. Muchas veces nuestros resultados son insumos valiosos para el trabajo de otros y por ello, debemos asumir la responsabilidad de cumplir en los términos y condiciones acordadas previamente, de tal manera que esta coordinación sea la sinergia que agrega mayor valor al resultado global de nuestro equipo. Todos debemos conocer el flujo de nuestro trabajo y el de nuestros compañeros, de esta manera veremos el bosque, a diferencia de nuestro árbol personal. Esta es una responsabilidad del líder.

Cumpliendo a cabalidad estos 5 pasos, tendremos a un equipo potenciado y sinérgico, que trabajará no sólo para alcanzar resultados individuales de calidad, sino que adicionalmente, se preocupará por que los resultados colectivos sean del mismo nivel de eficacia.

Trabajemos para alcanzar el éxito.

Arnaldo García Pérez
@arnaldogarciap
0414.322.20.90

martes, 15 de enero de 2013

DE BUENOS PROPÓSITOS Y MALAS ESTRATEGIAS...


DE BUENOS PROPÓSITOS Y MALAS ESTRATEGIAS…

Particularmente en estas épocas del año, muchas personas asumen como parte de su ritual de vida, el establecer nuevos propósitos para el año que está por transcurrir. En la mayoría de los casos, estos propósitos van atados a necesidades inminentes o a sueños inalcanzables que se desean desde tiempos anteriores. Estos deseos se repiten año tras año, en un  juego por mejorar las cosas, pero en muchos casos sin una acción y un plan que los impulse.

En las organizaciones pasan eventos similares. Cada final de año calendario, en la mayoría de ellas, se establecen agendas de trabajo para iniciar todo un proceso que involucra a las mentes más creativas de las empresas y a los responsables del manejo operativo de las mismas. Allí comienza toda una jornada de análisis del entorno económico, político y social, como elementos impactantes desde afuera de la organización. En muchas de ellas hasta se contrata la presencia de “expertos” para conocer sus predicciones de futuro. Luego se pasa a revisar procesos internos y sus respectivas potencialidades, ya sea para aumentar participación de mercado, o en los escenarios más humildes, mantenerlos. En estas jornadas, el análisis es la actividad natural. Todos en plenaria, o en equipos de trabajo, revisan en detalle cada uno de los procesos medulares y establecen maniobras de mejoras para alcanzar las metas. Como resultado, aparecen al final de este proceso estrategias y proyectos a desarrollar por cada uno de los involucrados. Planes departamentales u objetivos individuales se plasman en documentos como garantía de éxito en la gestión.    

Hasta allí todo funciona muy bien. Comenzamos el año con pleno conocimiento de nuestras responsabilidades y objetivos. Lamentablemente, en muchos de los casos este proceso no avanza más allá de un primer trimestre de gestión. La falta de seguimiento oportuno, aunado a la poca o nula estrategia de establecer pequeñas acciones de mejora que sean alcanzables y motivadoras en el tiempo, hace que los proyectos se abandonen y no se cumplan los pronósticos. Mas tarde, en las fechas de revisión es que nos damos cuenta de las pocas posibilidades de éxito de los mismos. 

Entonces, cómo hacer para que todo este esfuerzo se vea compensando con la realización de cada uno de los objetivos establecidos?

Es necesario desplegar aquí algunos pasos a seguir:

1.      Es importante designar la responsabilidad del seguimiento a alguna unidad o persona. Una unidad de Control de Gestión o Planificación Estratégica, debe hacerse dueña de la responsabilidad de monitorear mensualmente los avances de cada proyecto y unidad. De esta manera estamos garantizando que tenemos conocimiento certero del progreso de los mismos y de una persona que concertará con los protagonistas los estatus de avance.

2.      Debemos garantizar que cada responsable de proyecto o Acción, conozca realmente los alcances y los objetivos esperados. Muchas veces asumimos compromisos sin el conocimiento real del impacto que estos pueden causar al negocio.

3.      En cada proyecto es vital que el mismo se despliegue en pequeñas acciones de mejora. La clave en los procesos de calidad es el logro de pequeñas victorias que sumadas nos lleven al logro máximo de la actividad u objetivo. Estas pequeñas acciones deben ser programadas en base a las condiciones reales de nuestro negocio y no sobre un “deber ser”, ya que allí se pueden producir retrasos en el desarrollo y por ende desmotivación para el logro.

4.      Es vital comunicar a cada miembro de la unidad o departamento los objetivos y compromisos asumidos. El Trabajo en equipo es la base del éxito y como tal, cada miembro del equipo, participe o no en el proyecto, debe conocer nuestros compromisos con la organización y los tiempos de cumplimiento.

5.      Debemos establecer pequeñas auditorias a los proyectos, o bien internamente en las unidades o con el Líder de seguimiento para no abandonar o aflojar los impulsos.

Si cada miembro involucrado dentro de la organización, realiza un compromiso de seguimiento a las acciones de mejora, tenga la seguridad que estas se alcanzarán y pasaremos a un nivel mayor de productividad y motivación para asumir nuevos retos en el futuro. Allí la historia cambiará y cada año podremos establecer una Planificación Estratégica de éxito.

Saludos y Feliz 2013.

Arnaldo García Pérez
DTG Consultores
0414.3222090
@arnaldogarciap /
www.arnaldogarciap.blogspot.com

miércoles, 28 de noviembre de 2012

CUIDADO CON EL CLIMA...Y NO EL AMBIENTAL...

CUIDADO CON EL CLIMA…Y NO EL AMBIENTAL…
En nuestros años de experiencia en la consultoría del talento humano, hemos visitado innumerables empresas, ya sean de servicios, manufactureras, de distribución y pare usted de contar. Una de las primeras evaluaciones que hacemos en esas organizaciones, se desprende del solo hecho de estar sentado en la recepción de la misma, esperando ser atendidos. Allí en ese momento mágico confluyen (y dependiendo del horario) la mayoría de los trabajadores y relacionados con la organización y es, por defecto, un gran momento para evaluar el clima laboral de la misma. Hemos visto trabajadores que se instalan a conversar sin importar sus responsabilidades de trabajo, o algunos, que sin medir a la visita, comienzan a descalificar políticas y acciones empresariales a viva voz y en términos negativos. En otros escenarios, tenemos empresas donde son sus trabajadores que contactan con clientes y proveedores los principales embajadores de la filosofía empresarial y reflejan, con sus actitudes, el sentir dentro de la organización; maltratos a los clientes y proveedores, comentarios inapropiados a los mismos, quejas internas que se reflejan en el momento de las conversaciones, desatención descarada y manifiesta, con la consecuente amenazas de buscar otro contacto y así, diversas manifestaciones que nos dan un perfecto estatus de cómo está la situación dentro de esa empresa.
Recuerdo un comercial de televisión de una institución bancaria que reflejaba en sus imágenes cómo había sido el crecimiento de este banco y que ellos, a diferencia de los otros mantenían un contacto directo con sus clientes. Las imágenes nos mostraban como otras instituciones iban creciendo (y esto lo ambientaban con un edificio muy alto y de muchos pisos) y cómo sus directivos, que estaban en el último, subían y se alejaban de la planta donde se recibía el público, principal activo del negocio. Así nos pasa muchas veces en nuestras empresas. Estamos absortos con la rutina de la productividad que vamos dejando de lado las inmensas señales que pueden irnos mostrando nuestra gente de disconformidades y solicitudes incompletas o incumplidas.
El Clima laboral de la organización es un termómetro que nos ayuda a mantener el curso de nuestros planes. Para ello, es importante establecerse algunas acciones que definan nuestras políticas al respecto:
1.      Periódicamente, cada seis meses o una vez al año, debemos aplicar una encuesta que nos permita medir los principales indicadores de nuestro clima laboral: Comunicación, Relaciones Supervisor-Colaborador, Sentido de Pertenencia, Capacitación, Servicio Interno, entre otras. Esta encuesta debe ser implementada y aplicada por consultores externos que permitan que el manejo de la confidencialidad de los resultados sea visto por los empleados como objetivo y neutral.
2.      Dependiendo de los tiempos para la aplicación de la encuesta, podemos trabajar como complemento a las mismas periódicamente reuniones de focus group con empleados de diferentes departamentos. En estas reuniones, que deben ser algo informales y agradables para los invitados, se conversa sobre diferentes tópicos (parecidos a los indicadores de la encuesta) y se va evaluando cómo son percibidos por ellos. Estas reuniones pueden ser mensuales cambiando a los grupos y mezclando los integrantes por los departamentos.
3.      Reuniones mensuales con los Gerentes de las diferentes áreas de la organización, no solo para revisar planes y presupuestos, sino que debe incluirse en ese informe el resultado de sus reuniones de personal y su evaluación en cuanto al clima del departamento y la impresión que ellos tiene de la organización.
Cada una de estas actividades deben ser contempladas en un plan estratégico y su aplicación debe mantenerse en el tiempo, no hacemos nada midiendo el clima en una oportunidad y abandonando la práctica con el tiempo, por otra parte, en estos estudios deben participar todos o la gran mayoría de los trabajadores, ya sean de nomina mensual o semanal, así como en las reuniones y focus group.
El equipo ideal para manejar esta actividad es evidentemente la gente de Gestión Humana, sin embargo, sería interesante crear un Comité de Clima Laboral y rotar las responsabilidades entre todos los gerentes de la empresa.
Recuerde, el Clima Laboral es un intangible, sin embargo, su efecto en el personal, clientes y proveedores afecta muy seriamente los resultados de la organización. De nosotros depende el estar alertas y sondear periódicamente cómo van las cosas y como son percibidas por nuestro equipo de trabajo, allí está la clave del accionar pertinente y de los resultados esperados.
Cualquier duda o consulta, con gusto le apoyamos a través de nuestra twitter @arnaldogarciap o nuestro correo arnaldodtg@gmail.com.
Arnaldo García Pérez
DTG Consultores
0414.3222090

lunes, 5 de noviembre de 2012

CLAVES DE ÉXITO PARA CONSEGUIR EMPLEO

CLAVES DE ÉXITO PARA CONSEGUIR EMPLEO
En una reciente entrevista en radio me preguntaban cuales eran las claves del éxito para conseguir empleo en estos tiempos. Creo que las claves en cualquier tiempo siempre han sido las mismas y quisiera en esta oportunidad compartirlas con ustedes. Lo primero que debemos hacer es prepararnos para buscar el empleo que soñamos, y aquí, vamos a romper el primer paradigma de esta actividad, que no sea el empleo el que nos consigue a nosotros, sino que nosotros buscamos el empleo que queremos. Esto lo comenzamos a trabajar realizando dos actividades de manera simultánea: una, reconocer nuestras habilidades y fortalezas para las actividades que estamos buscando trabajar y dos, hacer un listado empresas donde nosotros quisiéramos hacerlo, bien porque son empresas que nos llaman la atención, o porque sabemos de sus fortalezas en las áreas de nuestro dominio.
Una vez identificadas estas organizaciones pasamos a nuestra segunda etapa que es preparar nuestro resumen curricular. Existen diferentes modelos para ello y recomiendo que se escoja aquél que mas se adecue a nuestra personalidad, pero que sin embargo, dentro de su formato nos permita presentar la información más importante de nuestro historial de trabajo, los empleos que hemos tenido y las actividades más resaltantes (proyectos, asignaciones, etc.) que hemos desempeñado, resaltando el papel que jugamos en cada uno. Por ejemplo, si lideramos un proyecto, si lo trabajamos en equipo o si fue desarrollado solo por nosotros. En este caso del resumen curricular debemos cuidarnos de no dejar información vacía o incongruente, detallando fechas y la secuencia de empleos. Si dentro de un empleo formal y otro hubo un espacio grande de tiempo ocupado en otras actividades, es preferible mencionarlo a dejarlo en blanco, así no generamos suspicacia en nuestro reclutador.
Uno vez terminado nuestro resumen curricular, recomiendo hacer una labor de investigación  de aquellas empresas donde queremos intentar la opción de empleo, averiguando las direcciones electrónicas del personal de recursos humanos encargado de este proceso, o preferiblemente del Gerente del área de nuestro interés. Hecha la tarea, procedemos a redactar una carta de presentación, donde indicamos nuestra intención de trabajar con ellos y nuestra disposición de presentarnos a una entrevista de selección. Recomiendo que esta carta la sometan a la revisión de alguna persona de su confianza, para evaluar que se transmita el mensaje de la manera que se desea.
Habiendo conseguido la entrevista (por esta vía o por las vías tradicionales), es importante prepararse para el momento de la cita. Aquí también debemos evaluar algunos tips de importancia. Vístase de acuerdo a la empresa y la posición que espera ocupar. Si busca trabajo de mecánico en un taller, es poco ventajoso aparecer en la entrevista con un traje formal de cuello y corbata, sin embargo, si busca trabajo en una firma de contadores o un banco, no le recomendamos que vaya en mangas de camisa. Siempre es importante vestir casual, con un saco y camisa de cuello, así no lleve corbata. Llegue por lo menos quince minutos antes de la hora fijada, esto le dará tiempo de aclimatarse y si es posible, vaya al baño y refrésquese la cara. No hay nada mas desagradable que recibir a una persona bañada en sudor para una entrevista.
En la entrevista, trate con respeto y amabilidad a su interlocutor, respondiendo sus preguntas con argumentos amplios y destacando cada una de las ventajas y fortalezas que usted tiene, sin caer en la pedantería y evitando los monosílabos, si, no, bien, mucho, poco,  que no dicen mucho de usted y dejan muchos vacios en el entrevistador. Explique cada una de sus experiencias de trabajo, dando especial énfasis a su participación en actividades que resalten sus fortalezas y las necesidades que pueda tener la empresa para cubrir. Sea sincero y no se sobredimensione, de tal manera que tampoco le quede grande el cargo. Converse clara y honestamente de sus aspiraciones tanto económica como de desarrollo profesional. Despídase con profesionalismo y trate de establecer un acuerdo de noticias sobre el proceso para conocer la decisión de los encargados, esto le permitirá, en el caso de ser negativa la gestión, emprender nuevos rumbos.
Si tomamos en consideración estas pequeñas claves para nuestro proceso de búsqueda, tenga la seguridad de que sus opciones se incrementarán y podrá alcanzar el empleo que buscaba y en la organización de su preferencia. Suerte y que todo salga bien¡.
Arnaldo García Pérez
DTG Consultores
0414.3222090
@arnaldogarciap

lunes, 22 de octubre de 2012

EL RETO ES EDUCAR

EL RETO ES EDUCAR

Para nadie es un secreto que desde hace más de una década, cuando hacemos revisión de los aspectos que han enmarcado el nacimiento, consolidación y ahora mantenimiento de una propuesta política diferente, nos hemos encontrado que una de las causas fundamentales que la sostienen son las débiles bases de valores y niveles educativos de la gran mayoria de nuestra población. Un país con más de un 80% de su población inmersa en altos niveles de pobreza, con escasas o ninguna formación educativa que le permita adquirir herramientas para su desarrollo, se hace una presa muy fácil de políticas que solo resuelvan con soluciones o medias soluciones sus necesidades. Donde debe haber pensamiento y discernimiento, hay hambre y conformismo y desde hace un buen rato, rabia y revanchismo, lo que no permite el acercamiento y la concordia.

Podemos pensar, que es responsabilidad directa y estricta del estado, a través de su gobierno, el implementar políticas y acciones para su eliminación, sin embargo, si vemos que, es desde ese mismo gobierno, donde se refuerzan esos antivalores, es poco o nula la esperanza de acciones renovadoras.

Es allí donde debe entrar en juego la empresa privada con un rol mas específico y protagónico, desarrollando una estrategia que no solo le va a permitir su supervivencia, sino que va a aportar al país un insumo valioso.
La empresa privada tiene la responsabilidad implícita de educar y enseñar, ya que allí labora un porcentaje importante de ese 80% que mencionábamos. Si queremos cambiar la orientación, somos los empresarios y los gerentes los que debemos apoyar en ese cambio directo con nuestra gente. Existen experiencias a nivel mundial que nos lo confirman. Naciones como Singapur o Finlandia, que no cuentan con los recursos naturales y económicos para su desarrollo, han alcanzado el primer mundo sobre la base de la educación. En nuestro país también tenemos ejemplos dignos de resaltar, pero que han sido imitadas con mucha timidez, véase el caso de Empresas Polar, por ejemplo, una institución donde el sentido de pertenencia y la valoración por la organización hacen esa empresa de todos sus trabajadores y de la comunidad. Allí, nace como un derecho de todos la educación y formación, como parte de su crecimiento y lo que es más importante, esos principios también arropan a la familia y su entorno.

Llegó la hora del empresariado, y son los dueños de negocios y los presidentes de las grandes corporaciones que hacen vida en este país los llamados a asumir un rol más protagónico en el momento histórico que vivimos. Son las empresas privadas las que pueden generar desde adentro el cambio social que estamos requiriendo, a través de programas y planes que vayan de la mano de los gerentes y líderes de estas organizaciones y que arropen no solo a los trabajadores, sus familias, sino también a la comunidad.

Siendo las empresas cuna de líderes, son estos líderes los llamados a encaminar y persuadir a sus organizaciones en que el camino de la reconstrucción comienza por rescatar nuestros valores fundamentales y apoyar a nuestros trabajadores en un proceso educativo de vanguardia que les permita en poco tiempo tener criterios propios para tomar decisiones correctas. Son estos líderes los que deben desmitificar el odio y las diferencias, partiendo por reconocer que nosotros mismos hemos sido responsables y que en muchas de las oportunidades estamos actuando desde el divisionismo con nuestras acciones y comportamientos. Son estos líderes los que deben enseñar con el ejemplo, modelando conductas y representando genuinamente esa sociedad que queremos compartir. Llegó el  momento de las verdaderas acciones, y estas acciones deben nacer del real convencimiento de empresarios y líderes de que debemos generar un cambio, un cambio que nos permita trabajar desde los valores, rescatando el respeto y la solidaridad con nuestros trabajadores para producir una verdadera relación de ganar ganar.

En vista de ello, quisiera proponerles algunas ideas que pienso pueden sembrar acciones impactantes, y por qué no, ser modelo para otras organizaciones. Paso a enumerarlas a continuación:

1.      Desarrollar una Campaña de Sensibilización en las empresas para la toma de Consciencia del nuevo rol a emprender. Una campaña dirigida directamente al  más alto nivel, con la idea de que estos entiendan y comprendan lo importante de la educación de sus trabajadores. Esta campaña debe estar complementada con afiches, publicidad, mensajes, correos, y cualquier otro vinculo que se pueda trabajar para mantener esta propuesta en la palestra. Un lema de esta campaña podría ser “EL RETO ES EDUCAR”.
2.      Preparar un programa de talleres para los líderes, donde la toma de consciencia en el nuevo rol sea la prioridad, estableciendo apoyo para la creación de programas de educación y enseñanza para sus trabajadores y su familia.
3.      Preparar un programa de capacitación para los trabajadores donde la educación en valores y el desarrollo del pensamiento constructivo y creativo sea el objetivo principal.
4.      Crear un equipo de Coaches dentro de las organizaciones apoyarlos en estos planes de cambio filosófico.

Estas son sólo algunas ideas que se me ocurren, pero estoy seguro que en la sumatoria del talento de las Juntas Directivas de las empresas se crearán otras ideas de mejor y mayor impacto.

Como todo no puede ser simplemente recomendar, ya que ese ha sido el tenor de muchos, quiero presentarle a su vez, mi propuesta de colaboración para apoyar en esta iniciativa, de ser tomada en consideración.

1.      Asesorar a la Comisión que se designe para la creación de la Campaña “EL RETO ES EDUCAR” a través de mi aporte y generación de ideas.
2.      Una Conferencia que he presentado en diferentes empresas y organizaciones titulada “Liderazgo Moral”, con la idea de sensibilizarlos en el tema. Esta actividad está dirigida a la Junta Directiva y su equipo de primera línea.
3.      El Taller “Gerencia de Uno Mismo”, dirigido a gerentes y supervisores para la toma de conciencia del nuevo rol.
4.      Ofrecemos programas de formación y desarrollo para los trabajadores orientados a desarrollar el pensamiento creativo y la toma de decisiones.

Espero que puedan evaluar esta propuesta desde la perspectiva de la importancia del rol que las empresas deben jugar para el futuro del país y con mis mejores energías para aportar en ese cambio que tanto anhelamos y necesitamos, hacemos votos por comenzar desde ya a trabajar por el futuro.


Arnaldo García Pérez.
Cel. 0414.3222090